Pansoti de caballa, mató y espinacas con aliño de anchoas y piñones
Albóndigas de bonito con salsa marinera

Oscar Leal

¿Sabes cuanto pruebas algo que está muy muy rico y no sabes cómo se hace? Esa fue el tipo de curiosidad que me empujó a dedicarle más horas a la cocina. Ir a sitios a comer me encanta, y pensar de qué está hecho un plato, sacar los matices, los sabores y luego llegar a mi cocina e intentar reproducirlos. Además me di cuenta de que podía unir mi pasión por la fotografía a este mundo de comida, y encontré el canal de comunicación perfecto: mi blog.

En Somos Muy De Comer no solo cocino, también hago fotos de esa comida y cuento mi experiencia en los sitios nuevos que voy probando.

Con esta receta hemos querido darle una vuelta a las míticas patatas fritas con mejillones que se ponen en cualquier pica pica con amigos. La materia prima es básicamente la misma, pero dandole un toque gourmet, una vuelta para sacar el mejor partido a nuestras conservas, una creación para desterrar la idea de que la comida enlatada no es de calidad.

Hemos reinventado un clásico haciendo una creación divertida y sorprendente. Esperamos que os guste tanto como a nosotros nos ha gustado cocinarla.

Mejillones con patatas 2.0

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INGREDIENTES

Para las tejas:

  • 1 lata de mejillones en escabeche Isabel
  • 35 gr. de mantequilla
  • 42 gr. de harina
  • 1 clara de huevo

Para la crema de patata:

  • 2 patatas medianas
  • Leche
  • Mantequilla
  • 1 diente de ajo
  • 1 poco de perejil
  • Aceite de Oliva Virgen Extra
  • Sal
  • Pimienta
  • Comen: 4 personas
  • Tiempo: 1h
  • Dificultad: Fácil

ELABORACIÓN

Ponemos a calentar agua en un cazo para cocer las patatas. Suficiente agua para que las patatas se muevan. Añadimos un poco de sal al agua para que la patata no pierda su sal natural por proceso de ósmosis. Mientras, podemos ir preparando la teja de mejillones.

En una picadora picamos los mejillones y reservamos el escabeche en un vasito, puede que lo necesitemos más tarde. En un bol mezclamos la harina, la mantequilla reblandecida, la clara del huevo, la picada de mejillones y una pizca de sal.

Lo mezclamos todo hasta conseguir una masa uniforme homogénea, si ha quedado demasiado sólida, añadimos un poco del escabeche que hemos reservado previamente. Además nos servirá para que coja un poco más el color naranja. Para que os hagáis una idea la masa debe quedar como la de un bizcocho normal, no demasiado líquida, pero que cuando inclinéis el bol toda la mezcla se mueva.

Precalentaremos el horno a 180º grados y sobre la bandeja colocaremos papel de horno. Extenderemos la mezcla de mejillones en obleas circulares de 10 cms aproximadamente, con una cuchara, para que no quede una teja demasiado gorda. Tenemos que evitar ese exceso de masa, porque si no, no conseguiremos que se quede dura y crujiente al enfriar. Se cocinarán nuestras tejas durante 10 minutos aproximadamente, o hasta que veamos que los bordes se resecan. Los sacaremos y colocaremos encima de botellas de vidrio, o vasos para que tomen una forma curva al enfriar.

Para hacer la crema de patata simplemente pelaremos las patatas cocidas, las machacaremos e iremos incorporando leche y mantequilla poco a poco hasta que quede una crema suave. Lo ideal es hacerlo con tenedor y varillas manuales porque al hacerlo con batidora la patata suelta mucho almidón y puede quedar algo pastoso, pero es cierto que la finura que consigues con una batidora no es la de las varillas. Yo le metí batidora y la verdad es que me gustó mucho la textura. Corregimos con sal y pimienta para dejarlo a nuestro gusto.

Emplatamos con una teja en la parte inferior, y una cucharadita de crema de patata por encima.

Para rematar pondremos una picada finita de ajo perejil con un toque de AOVE, por encima de la crema de patata, para darle un poco más de personalidad.